martes, 25 de abril de 2017

Anónimo del Siglo XV castellano. Exsultet coeli laudibus.

La liturgia de las fiestas de los apóstoles propone para las vísperas un himno especialmente bello: Exsultet coeli laudius. Compuesto probablemente en torno al siglo VIII en la Galia, se extendió rápidamente, debido a la riqueza y precisión de su texto. Hoy lo escucharemos en honor de santo Tomás, no en la versión gregoriana original, sino en una versión anónima procedente de Castilla, durante el reinado de Isabel la Católica, a finales del siglo XV, en la interpretación excepcionalmente bella de Jordi Savall con el grupo Hesperion XX.


Exultet caelum laudibus,
Resultet terra gaudiis:
Apostolorum gloriam
Sacra canunt sollemnia.

Vos, saecli iusti iudices
Et vera mundi lumina.
Votis precamur cordium,
Audite preces supplicum.

Qui caelum verbo clauditis
Serasque eius solvitis,
Nos a peccatis omnibus
Solvite iussu, quaesumus.

Ut, cum iudex advenerit
Christus in fine saeculi,
Nos sempiterni gaudii
Faciat esse compotes.

Deo Patri sit gloria,
Eiusque soli Filio
Cum Spiritu Paracilito,
Et nune et in perpetuum.
Amen.


Que el cielo prorrumpa en alabanzas y la tierra entera rebose de júbilo, cantando la gloria de los Apóstoles en la solemnidad sagrada de este día.

Oh lumbreras del orbe, que habréis de juzgar al mundo, os pedimos de todo corazón que prestéis oído a nuestra súplica,

A fin de vernos liberados de nuestros pecados por el poder que recibisteis de abrir y cerrar, con vuestra palabra, las puertas del Cielo.

Para que, al final de los tiempos, cuando Cristo vuelva, como Juez, se digne hacernos partícipes de su gozo sempiterno.

Entonemos un canto de gloria para alabar al Señor, que, por medio de sus Apóstoles, nos concede instruirnos en la doctrina del Evangelio, y aspirar a los bienes celestiales. Amén.

lunes, 24 de abril de 2017

Widor. Toccata de la 5ª Sinfonía

Escuchamos hoy la célebre tocata de la Sinfonía 5 para órgano de Carlos María Widor, interpretada en el Gran Órgano de la Catedral de Notre Dame de París.

domingo, 23 de abril de 2017

Bach-Dupre. Sinfonía de la Cantata 29

Celebramos este segundo domingo de Pascua con los festivos acordes de la sinfonía de la Cantata 29 de Bach, en la versión para órgano de Marcel Dupre. La interpreta el organista Olivier Penin en el gran órgano de la Basílica de Santa Clotilde de París.

sábado, 22 de abril de 2017

Regina coeli KV, 108 de Mozart

Este Sábado de la Octava de Pascua compartimos musicalmente con María el gozo por la Resurrección del Señor. Para ello, dejamos la tradición gregoriana, para escoger a un autor de finales del setecientos: el genial Mozart. El maestro salzburgués compuso tres obras sobre este texto, que llevan los números de su catálogo 108, 127 y 276. Hoy, vamos a escuchar el primero de ellos, el KV. 108. Su primer movimiento es una pieza especialmente festiva, está construido sobre el gozoso texto Regina coeli, laetare, aleluia, es decir, Reina del cielo, alégrate, aleluya. La segunda parte, para soprano y en un ritmo más lento, comenta la frase: Quia quem meruisti portare, aleluia; resurrexit sicut dixit, aleluia, es decir, porque quien mereciste llevar, aleluya, resucitó, aleluya. Llama la atención especialmente el adorno que hace sobre la palabra Meruisti. La tercera parte, también para soprano, se construye sobre la frase Ora pro nobis Deum, aleluia, es decir, ruega por nosotros, aleluya. La cuarta parte, de nuevo en tono muy festivo, es un Aleluya con el que se cierra la obra, alterna la voz de la soprano con la intervención del coro.


viernes, 21 de abril de 2017

Pax Vobis: Aleluya

En el canto gregoriano se llama centón a una melodía ya existente, que se aplica a un determinado texto, con lo cual se obtiene una nueva pieza. Es un recurso muy utilizado a lo largo de los siglos. Un buen ejemplo es la antífona Aleluya que hoy presentamos. La melodía de la antífona es sobradamente conocida, pero se aplica a un texto que solo dice nueve veces Aleluya. Se trata de una alabanza trinitaria, basada en el triple simbolismo del número tres, con la viveza propia del octavo modo gregoriano.

Después de la antífona, escuchamos el canto del Nunc dimittis (Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz), del Oficio de Completas, con la antífona Salva nos, Domine (Sálvanos, Señor). Los interpretes son los mismos que nos han deseado estos días el Pax Vobis a todos los orantes de este Oratorio Monástico.


jueves, 20 de abril de 2017

Antífona Cum esset sero

Para el Jueves de la Octava de Pascua nos propone la liturgia un fragmento del Evangelio de san Lucas, en el que se nos narra la aparición de Jesús al grupo de los discípulos. El mensaje de Jesús resucitado coincide con el que san Juan nos transmite en su Evangelio: Pax Vobis, que la paz esté con vosotros. No simplemente se trata del usual saludo judío, sino de un profundo deseo de paz en Dios, que el Señor resucitado nos transmite: la constatación de la paz que brota de su victoria sobre el pecado y sobre la muerte.

Una antífona gregoriana recoge este saludo: Cum esset sero, es decir, el primer día de la semana. Se trata de una antífona del modo primero, de melodía y ritmo muy solemne, que solo tiene un adorno musical en el comentario al saludo Pax vobis. Lo volvemos a escuchar en la versión de los mismos monjes que lo rezaron ayer, en su disco Pax Vobis. Junto a la antífona, el canto del Magnificat nos sirve también de acción de gracias en este nuevo día de la Octava de Pascua.

miércoles, 19 de abril de 2017

Tu solus peregrinus es

La liturgia del Miércoles de la Octava de Pascua nos presenta la escena de los Discípulos de Emaús. Hay una antífona gregoriana que canta este momento: Tu solus peregrinus. Es llamativo el hecho de que la palabra latina empleada para nuestro extranjero es "peregrinus", es decir, una categoría jurídica romana que se refería a una serie de personas extranjeras, pero que no estaban desprovistos de derechos, al contrario de los bárbaros. Pero esto dio pie, durante la Edad Media, a representar a Jesús como a cualquiera de los muchos peregrinos que, durante aquellos años, peregrinaban a los principales santuarios cristianos, como podemos ver en el claustro de Silos, o en la imagen del Salterio de St. Alban que acompaña al video.

La antífona está escrita en el primer modo gregoriano. Se trata de una melodía sencilla, y que tiene la brillantez propia de este modo gregoriano. La escuchamos acompañada del Benedictus, el canto evangélico que se canta en Laudes, en una interpretación que no resultará desconocida a quienes conozcan a los monjes de este Oratorio Monástico. Sirva de alabanza en este día de la Octava consagrado a la alabanza del Señor resucitado.