sábado, 25 de marzo de 2017

Francisco Guerrero. Ave Maria

En honor de Santa María, la Virgen, escuchamos hoy el motete que sobre el Ave Maria compuso Francisco Guerrero. Destaca este autor por la variedad de emociones que fue capaz de poner en su música, desde el recogimiento místico a la exaltación, desde la mayor alegría a al desesperación.

viernes, 24 de marzo de 2017

Canto ambrosiano. O Cruz Benedicta

La liturgia ambrosiana es la celebrada por la Iglesia de Milán desde la antigüedad. Debe su nombre a san Ambrosio de Milán, el célebre obispo y padre de la iglesia milanesa en el siglo cuarto. Ha convivido junto a la liturgia romana hasta nuestros días, y no sólo consta de oraciones y celebraciones propias, sino también de una propia tradición musical: el llamado canto ambrosiano. Precisamente de esta tradición musical, vamos a escuchar este viernes de cuaresma la antífona O Crux Benedicta.


O Crux benedicta,  quae sola fuisti digna, portare Regem coelorum et Dominum. Alleluia.
Oh Cruz bendita, sola tú fuiste digna de llevar sobre ti al Rey y Señor del Cielo. Aleluya.

jueves, 23 de marzo de 2017

Cristóbal de Morales. Lamentabatur Jacob.

Este motete que hoy traemos a la consideración orante está considerado como una de las más bellas composiciones musicales de todo el Renacimiento. Cristóbal de Morales lo compuso hacia 1543, sobre el noveno responsorio de la liturgia de Maitines del Tercer Domingo de Cuaresma, cuyo texto está tomado del lamento de Jacob por la pérdida de su hijo Benjamín, obligado a permanecer en Egipto por su hermano José, tal como relata el Libro del Génesis. Según se sabe, la composición de Morales se cantaba como Ofertorio en la liturgia papal de este tercer domingo de Cuaresma. La obra es, sencillamente, sublime: expresa el llanto de un anciano, que ha perdido a sus dos hijos más pequeños, el llanto dolorido del hombre en su ocaso a quien el dolor embarga, el llanto de quien ve extinguidos sus deseos, y que suplica ante Dios ayuda.


Lamentabatur Jacob de duobus filius suis dicens: Heu me, dolens sum ego de Joseph perdito et tristis nimis de Benjamin, ducto pro alimonis.
Precor caelestem regem ut me dolentem nimium faciat eos cernere.
Prosternens se Jacob, vehementer lacrimis pronus in terram, et adoran ait:
Precor caelestem regem ut me dolentem nimium faciat eos cernere.
Se lamentaba Jacob por su dos hijos, diciendo: Ay de mí, sufro por mi José, perdido, y triste está mi alma por Benjamín, llevado por extranjeros.
Le pido al rey de cielo que me permita, en mi dolor, volverlos a ver.
José se postré en tierra, y llorando vehementemente, oró así:
Le pido al rey de cielo que me permita, en mi dolor, volverlos a ver.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Cristóbal de Morales. Per tuam crucem

Volvemos a escuchar, como hace unos días, un motete de Cristóbal de Morales, no solo conmovedor por su expresión polifónica, sino por el texto, al que lleva musicalmente a sus máximas posibilidades expresivas. Está interpretado por el grupo Doulce Mèmoire, dirigido por Denis Raisin Dadre.


Per tuam crucem salva nos
Christe redemptor
qui mortem nostram moriendo destruxisti
et vitam resurgendo reparasti.
Miserere nostri Iesu benigne
qui clementer passus est in cruce pro nobis
et vitam resurgendo reparasti.
Por tu cruz nos salvaste
Cristo Redentor,
que moriste en la cruz por nosotros,
y resucitaste con una nueva vida.
Ten piedad de nosotros, bondadoso Jesus
que moriste en la cruz por nosotros,
y resucitaste con una nueva vida.

martes, 21 de marzo de 2017

San Benito. Laeta dies

Hoy celebramos los monjes la solemnidad del Tránsito de nuestro Padre san Benito. Escuchamos, pues, la secuencia Laeta dies, un himno de alabanza a Dios por los abundantes que derramó sobre san Benito, en la humilde versión de un monje.



Laeta dies magni ducis,
Dona ferens novae lucis,
Hodie recolitur.

Caris datur piae menti,
Corde sonet in ardenti,
Quidquid foris promitur.

Hunc per callem orientis
Admiremur ascendentis
Patriarchae speciem.

Amplum semen magnae prolis
Illum fecit instar solis
Abrahae persimilem.

Corvum cernis ministrantem,
Hinc Eliam latitantem
Specu nosce parvulo.

Elisaeus dignoscatur,
Cum securis revocatur
De torrentis alveo.

Illum Joseph candor morum,
Illum Jacob futurorum
Mens effecit conscia.

Ipse memor suae gentis,
Nos perducat in manentis.
Semper Christi gaudia.


   Hoy se celebra el gozoso día del gran Cau­dillo, que nos trae los dones de una nueva luz.

     Gracia se da al alma pia­dosa; re­suene, pues, en el corazón fervoroso cuanto exteriormente se publica.
   
  Admiremos el esplendor del Patriar­ca que asciende por la senda del O­riente.


     La vasta estirpe de su gran familia le ha hecho resplan­decer cual otro sol, a seme­janza de Abraham.

     Mira el cuervo cómo le sirve y le reconóce en la an­gosta ca­verna, cual Elías, escondido.

     Se parece a Eliseo, cuando del cau­ce del río hace subir la segur.


     El entendimiento le paran­gona a José por la pureza de costumbres, y a Jacob por los vatici­nios.

     Que él, pues, acordándose de sus hijos, nos conduzca a los gozos de Cristo siempre perdu­rable. Amén.

domingo, 19 de marzo de 2017

Te Ioseph celebrent

Escuchamos hoy el himno Te Ioseph celebrent, compuesto muy tardiamente en el repertorio gregoriano, en torno al año 1700, por fray Juan Escollar. La interpretación corre a cargo de los monjes de la Abadía de Notre Dame.


TE, Ioseph, celebrent agmina caelitum,
te cuncti resonent Christiadum chori,
qui, clarus meritis, iunctus es inclitae,
casto foedere Virgini.

Almo cum tumidam germine coniugem
admirans dubio tangeris anxius,
afflatu superi Flaminis, Angelus
conceptum puerum docet.

Tu natum Dominum stringis, ad exteras
Aegypti profugum tu sequeris plagas;
amissum Solymis quaeris et invenis,
miscens gaudia fletibus.


Electos reliquos mors pia consecrat1
palmamque emeritos gloria suscipit;
tu vivens, Superis par, frueris Deo,
mira sorte beatior.



Nobis, summa Trias, parce precantibus;
da Ioseph meritis sidera scandere,
ut tandem liceat nos tibi perpetim
gratum promere canticum.

Amen.
¡Oh José! que los coros celestiales celebren tus grandezas, que los cantos de todos los cristianos hagan resonar sus alabanzas. Glorioso ya por tus méritos, te uniste por una casta alianza a la Virgen.
Cuando, dominado por la duda y la ansiedad, te asombras del estado en que se halla tu esposa, un Ángel viene a decirte que el Hijo que Ella ha concebido es del Espíritu Santo.
El Señor ha nacido, y le estrechas en tus brazos; partes con El hacia las lejanas playas de Egipto; después de haberle perdido en Jerusalén, le encuentras de nuevo; así tus gozos van mezclados con lágrimas.
Otros son glorificados después de una santa muerte, y los que han merecido la palma son recibidos en el seno de la gloria; pero tú, por un admirable destino, semejante a los Santos, y aún más dichoso, disfrutas ya en esta vida de la presencia de Dios.
¡Oh Trinidad Soberana! oye nuestras preces, concédenos el perdón; que los méritos de José nos ayuden a subir al cielo, para que nos sea dado cantar para siempre el cántico de acción de gracias y de felicidad. Amén.

sábado, 18 de marzo de 2017

Antonio Vivaldi. Stabat Mater

Este sábado nos unimos a María en la contemplación del Hijo muerto por cada uno de nosotros. La oración que inmortalizó el franciscano Jacopone de Todi en el siglo XIII fue musicalizada posteriormente por numerosos maestros. Hoy escucharemos la versión del veneciano Antonio Vivaldi, compuesta en 1712 para voces y acompañamiento musical. De sus nueve movimientos escucharemos los tres primeros.




Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius.
Cuius animam gementem
Contristatam et dolentem
Pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta
Fuit illa benedicta
Mater unigeniti
Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat
Nati poenas incliti.



Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, llorosa,
en que pendía su Hijo.
Su alma gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.

¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!.
Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.